
Leer y ver.
De pequeño y de joven me encantaba leer. La lectura hacía que volara mi imaginación y me transportaba a lugares lejanos y diversos y a tener experiencias extraordinarias. Como muchos, era miembro del Circulo de Lectores y era emocionante recibir la revista, explorando sus páginas llenas de libros y empezar a elegir los que desearías leer, para después comprarlos, eso sí, habiendo descartado alguno ya que el presupuesto no alcanzaba para todos los seleccionados.
Principalmente leía libros de ficción, novelas de aventuras, de historia y también biografías, pero sobretodo de aventuras, como Julio Verne o Jack London, y también alguna del Oeste. Hubo un tiempo en que todas las noches, antes de dormir, leía un rato en la cama y, a veces, no podía dejarlo hasta terminar el capítulo que estaba leyendo, o algo más.
Soñaba con poder escribir un libro algún día. Y lo hice, aunque con prisas y sin poder desarrollarlo y teniendo que inventar y fabricar algo parecido a un libro, un pseudolibro, para que algunos de mis compañeros pudieran disponer de una copia. De todas maneras, lo guardo con cariño y tal vez algún día escriba un libro de verdad.